Hola hermanos de confesión.
Me encuentro desempeñando mis duras tareas monásticas en la biblioteca, lo que quiere decir ahuyentar ratones, amonestar novicios y transcribir maravillosos códices medievales dignos de la vitrina de un museo. Pero como no todo va a ser "ora et labora" he decidido realizar un alto en mi ardua tarea, he abierto mi hatillo, sacado un mendrugo de mohoso pan y una escudilla de vino dulce y me dispongo a hablaros.
El demonio a puesto la faz de nuestro hermano fundador Cuevas en una pelota de plástico, jamás se cansa de burlarse el Diablo de los buenos y piadosos monjes de nuestro monasterio (Para mi no hay ninguna duda de que es Adrián; de hecho debería hablar con la fábrica para que le paguen algo por el uso de su persona. O si no que le manden un vídeo como el capítulo de Homer y el detergente).
En otro orden de cosas, se va a producir un evento lúdico y de carácter épico que enfrentará, en el noble deporte del balompié, a las viejas glorias del logroñés contra un refrito de viejas glorias de la liga profesional. La entrada son tres euros y creo que al final te dan una muleta firmada por todos los carcamales que habrá en el campo.
Bueno hermanos, me despido que se me acumula al trabajo y luego se me apolillan los legajos, códices, pergaminos y demás material de trabajo.
Un saludo
El tinto esté con vosotros
miércoles, 10 de enero de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario